SOA and Bolivia
Bolivia y la SOA
“En Bolivia y a lo largo de Latinoamérica muchos en las Fuerzas Armadas están involucrados en el tráfico de drogas--¿de qué otro modo podrían darse el lujo de vivir en mansiones con sirvientes, de manejar coches caros y de salir de vacaciones a Estados Unidos o a Europa?”—Luis Espinal, sacerdote católico de la orden jesuítica y profesor de la Universidad de la Paz. En 1979, cuando investigaba la participación de la dictadura militar de Bolivia en el tráfico de drogas, fue secuestrado y torturado, y su cuerpo fue arrojado al costado de un camino cerca de La Paz. Doscientas mil personas asistieron a su funeral.
El 17 de julio de 1980, el General García Meza Tejada llevó a cabo el más notorio y sangriento golpe de estado en Bolivia al asaltar directamente el Palacio Nacional y forzar al presidente a renunciar. Su mano derecha era un graduado de la SOA, Luis Arce Gómez, quien estuvo a cargo de reunir una fuerza paramilitar para derrocar al gobierno. Arce Gómez luego se convirtió en el Ministro del Interior, y otro graduado de la SOA, Alberto Sáenz Klinsky fue también miembro del gabinete. Otros siete graduados de la SOA estaban implicados en el golpe, seis de los cuales fueron condenados por crímenes que comprendían desde la emisión de decretos inconstitucionales hasta la insurrección armada y el homicidio. Arce Gómez fue condenado en 1989 en Miami a 30 años en prisión por tráfico de drogas.
Otro fuerte partidario del golpe de García Meza fue el graduado de la SOA General Hugo Banzer, quien había sido dictador desde 1971 hasta 1978. Fue conocido por el “Plan Banzer” para silenciar a los miembros de la Iglesia que hablaban abiertamente. El “Plan Banzer” se convirtió en un programa de acción para la represión a lo largo de Latinoamérica. Banzer también fue conocido por proteger al criminal de guerra Nazi Klaus Barbie, “El Carnicero de Lyon,” y por sus conexiones con grupos de narcotráfico. En 1988 Banzer fue escogido para el “Hall de la Fama” de la Escuela de las Américas.
A muchos otros graduados bolivianos de la SOA se les ha atribuido conexiones con el tráfico de drogas e inclusive con el de armas. En una serie de casos de finales de los 80 y principios de los 90, seis graduados de la SOA fueron juzgados por sus vínculos con los círculos de la droga dentro de las fuerzas armadas. En un caso aparte, un graduado de la SOA de alto rango fue destituido como jefe de las Fuerzas Especiales de Seguridad del Ministerio del Interior luego de haber sido acusado de encubrir el narcotráfico.