Prisoners of Conscience and SOA
SOA Watch y los Prisioneros de Conciencia
SOA Watch es un movimiento de base no-violenta que trabaja para estar en solidaridad con la gente de la América Latina, para cerrar la SOA/WHINSEC y para cambiar la política extranjera opresiva de los Estados Unidos, una política que la SOA representa. Estamos agradecidos a nuestros hermanos y hermanas por toda Latinoamérica por su inspiración y por la invitación a juntarnos con ellos en su lucha por la justicia social y económica.
SOA Watch tuvo sus principios en 1990 en un apartamento pequeño fuera de la puerta principal de Ft. Benning. Se empezó con un grupo pequeño y rapidamente agrupó la sabiduria y experiencia de muchos en los EEUU quienes habían trabajado con la gente de la América Latina en los 1970s y 1980s. La acción directa y no-violenta ha sido el soporte principal de movimiento para cerrar la SOA. Miles se han arriesgado poniéndose al frente de la batalla, han ayunado y permanecido en vigilia y muchos otros han sido arrestados por expresarese en contra de la violencia perpetrada por la Escuela de las Américas y la política exterior de los Estados Unidos. Más de 200 “Prisioneros de Conciencia” ha pagado sentencias, o están pagando sentencias de prisión por sus acciones.
En enero de 2006, treinta y tres personas fueron condenadas a entre uno y seis meses en la cárcel federal por sus acciones durante la Vigilia para Cerrar la SOA en noviembre de 2005.
Ellos incluyen a:
Buddy Bell, 23 años de edad. Buddy es un estudiante de DePaul University en el estado de Illinois. Durante el juicio, le dijo al juez: “Yo creo que tengo una obligación de declararme a favor de los derechos de los pobres, los hambrientos, y los sin tierra”. Buddy fue condenado a tres meses en la cárcel y una multa de $500.
Robin Lloyd, 67 años de edad. Robin es una activista y cineasta del estado de Vermont. Ella ha dicho, “Centenares de graduados de la SOA han cometido masacres, tortura, y flagrantes violaciones de derechos humanos. Claramente, estas acciones son crimenes contra de la humanidad”. Robin fue condenada a tres meses en la cárcel y una multa de $500.
Priscilla Tresa, 66 años de edad. Priscilla tiene 15 hijos y 23 nietos, ha sido maestra en una escuela primaria en el estado de Ohio, donde vive. Ella dice: “No quiero ser parte de un sistema que castiga a los pobres”. Priscilla fue condenada a 72 días en la cárcel.
Padre Louis Vitale, 73 años de edad. Padre Louis trabajaba en una iglesia en la ciudad de San Francisco, California, por muchos años antes de jubilarse. Fue condenado a seis meses en la cárcel.